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En la cola, al ser todo mujeres surgió por casualidad el tema de los pechos, que si operados que sino. Y allí se comenzó a hablar de si los míos son naturales, los míos operados, que si silicona de no se que, que si silicona no se cuantos. Y como era obvio, acompañando el tema empezó el “pues toca mis tetas, pues mira las mías.”

Al fin quedó una ducha libre para mi, y cuando me dirigía hacia allí la otra chica que quedaba por ducharse me dijo: ¡Espera! Yo no he probado tus pechos. Y se metió conmigo en el habitáculo. Allí me esperaba una sorpresa, en lugar de tocarme los pechos con las manos, se tiró directamente a comérmelos. Yo me quedé paralizada. Ella paró un momento y me soltó: “se que eres lesbiana como yo, he visto lo nerviosa que te has puesto cuando todas hemos empezado a tocarnos las tetas unas a otras” Yo seguía sin reaccionar, se me cayó la toalla al suelo y seguía paralizada mientras esta chica seguía comiéndome las tetas. Ella estaba dedicada con su boca a mi pecho derecho. Lo tenía casi entero en la boca y lo recorría con su lengua. A la vez una de sus manos estaba sobre mi pecho izquierdo masajeándolo y agarrándolo.

Al caer el agua de la ducha sobre mi reaccioné, coloqué mis manos sobre ella y mientras me dejaba a hacer recorría su cuerpo como el agua que fluía. Ella sabía como darme placer, y yo no iba a ser menos. Busque sus pechos con mis manos y se los acariciaba, mis dedos jugueteaban entre los pezones. Ella hacía lo mismo con los míos, y así pasamos a darnos mutuamente besos por el cuello.

Después de calentarnos y ponernos a tono las dos, pasamos a jugar con el jabón. Primero ella me enjabonó a mí. Me echó el jabón por el pecho y escurría por entre las tetas. Estuvo rápida con sus manos y lo recogió sin problemas. Me enjabonó muy bien todo el torso y parte de la espalda. Después me incliné un poco hacía adelante para que me pudiera poner más jabón por la espalda. Ella muy pícara, me lo echó por los riñones. Y con sus manos recogió lo que escurrió desde mi culo hacia arriba. Me metió las manos entre las nalgas y rozando mi ano tiró hacia la espalda y me extendió el jabón por el resto del cuerpo.

A continuación era mi momento de enjabonarla a ella. Yo fui más directa, puse jabón por su cuerpo y se lo extendí frotándome con ella. Pechos contra pecho, su culo contra mi pubis, su espalda contra mis tetas, culo con culo.