Mientras esperábamos el turno para poder entrar en las duchas surgió la conversación de que si pechos operados o pechos naturales. A mi me encanta cuando surge estos temas porque son la excusa perfecta para tocar y ver sin pudor. Entre comentarios me dí cuenta de que la chica que me pone, estaba algo inquieta, no terminaba de entrar en la conversación. Aunque era algo tímida no perdía detalle de lo que ocurría, no tardé mucho en darme cuenta de que era una de esas lesbianas que tienen más miedo ellas mismas que de lo que pueda pensar la gente.
Por fin
quedó una ducha libre, y al ser las últimas de la cola le dije:
“¡Espera! Yo no he probado tus pechos” Tal cual entramos me tiré
a por ella como una leona, directamente le fui a comer los pechos. Me
centré en uno, con mis labios rodeaba su pezón, luego intentaba
morder su pecho, lamerlo, succionar su teta. Ella en estos instantes
estaba medio en shock, creo que no había sentido tanto placer en sus
tetas desde hace tiempo. No tardé en darle placer en su otro seno
con mi mano. Mientras en uno me empleaba a fondo con mi boca, en el
otro ejercitaba todos los músculos de mi mano.
Finalmente
se arrancó y comenzó a sobar y jugar con mis pechos a la vez que yo
lo hacía con los suyos. Entramos en el terreno de la pasión, y de
las manos pasamos a darnos besos por el cuello.
El paso
natural, obviamente, era enjabonarnos mutuamente. Empecé yo, le deje
caer el jabón por sus pechos para así palpárselos bien y
extenderle el jabón por todo el cuerpo. Yo no dejaba de mirar su
cara mientras con mis manos recorría su silueta. Llegó el momento
de enjabonar su espalda. Me tomé la libertad de verter el jabón a
la altura de los hoyuelos de lo riñones, y dejar que escurriera lo
justo para poder echarle mano a su culo. Le manoseé todas la nalgas
y la entrepierna.
Llegó el
momento de que me pusiera a mi el jabón. Ella ya había entrado en
el juego, y ni corta ni perezosa, tras ponerme jabón por mi cuerpo,
decidió extenderlo usando todo su cuerpo. Fue muy excitante el como
sus pezones rozaban mi cuerpo, y el notar el contacto de su pubis
contra el mio, por mis piernas, nalgas contra nalgas. La temperatura
fue subiendo muy intensamente.
